La Manufactura suiza de Alta Relojería Audemars Piguet se complace en desvelar su primer modelo Tourbillon Volante Automático Esqueletado de la colección Code 11.59 by Audemars Piguet. En una caja de 41 mm, este reloj inaugura el nuevo Calibre automático 2980, que sustituye a su predecesor de cuerda manual para ofrecer una experiencia mejorada e intuitiva que se adapta al estilo de vida actual. Este último movimiento de fabricación interna, testimonio de la maestría de la Manufactura tanto en el arte del esqueletado como en la ingeniería del tourbillon, eleva a nuevas cotas la elegancia arquitectónica y el espíritu contemporáneo de la colección. En una combinación audaz de cerámica negra y oro rosa de 18 quilates, la estética bicolor del reloj se extiende con fluidez hasta el movimiento esqueletado para amplificar su profundidad visual y su atractivo. Con una fusión de ingenio mecánico y artesanía tradicional, esta creación encarna la visión sin concesiones de la Alta Relojería contemporánea característica de Audemars Piguet.
UN NUEVO CALIBRE PARA UNA NUEVA ERA
En el interior de esta nueva Referencia de 41 mm late el movimiento de tourbillon volante de última generación de la Manufactura: el Calibre 2980 automático. Evolución del Calibre 2972 que debutó en la colección Royal Oak en 2022, este mecanismo se ha rediseñado por completo para integrarse a la perfección en la compleja arquitectura curvada de la caja del Code 11.59 by Audemars Piguet. Su refinada ergonomía ofrece mayores niveles de confort y comodidad para el uso diario. El tourbillon volante, alojado en una jaula giratoria que completa una vuelta por minuto, compensa los efectos de la gravedad en la precisión del reloj, a la vez que muestra una cautivadora visión de movimiento constante. Este reloj rinde homenaje al legado pionero de Audemars Piguet en la innovación del tourbillon. En 1986, la Manufactura presentó el primer reloj de pulsera con tourbillon automático del mundo, con una caja ultraplana de 5,3 mm y una jaula del tourbillon de 0,123 g que sigue siendo una de las más pequeñas y ligeras hasta la fecha. Esta innovación redefinió las posibilidades de la Alta Relojería y allanó el camino para las siguientes generaciones de calibres de tourbillon, cada vez más robustos y refinados. El nuevo Calibre 2980 continúa este legado, combinando la experiencia del esqueletado tradicional con la sofisticación de un movimiento automático. La transición de un mecanismo manual a uno automático constituye una evolución crucial en la colección, ya que refleja no solo un avance mecánico, sino también una mejor integración entre función, forma y experiencia del usuario.
UNA EXPRESIÓN MODERNA DEL ESQUELETADO
Desde la década de 1930, Audemars Piguet ha elevado el arte del esqueletado a la categoría de hito de la Alta Relojería, remodelando así los límites del diseño de los relojes de pulsera. Durante el periodo de entreguerras, los relojeros perfeccionaron sus habilidades en el arte del esqueletado, que evolucionó hasta convertirse en una disciplina sumamente técnica y estética que todavía hoy caracteriza la identidad de la marca. Esta última Referencia hace suya toda esa experiencia para revelar la belleza y la finura del mecanismo eliminando todo el material posible de la platina y los puentes para dejar pasar la luz, sin que se vean afectadas ni su integridad estructural ni su rendimiento. El resultado es un movimiento que parece suspendido en el espacio, lo que permite una visión cautivadora de su funcionamiento interno. Fruto de una combinación de saber hacer tradicional y manufactura de última generación, los componentes se modelan primero en un mecanizado de control numérico (CNC), para después ser perfeccionados mediante mecanizado por descarga eléctrica (EDM) de precisión extrema. El Calibre 2980 esqueletado, cuyo ensamblaje requiere 25 horas de trabajo manual, presenta una llamativa arquitectura multidimensional con un puente de barrilete acabado a mano con seis ángulos en V. Decoradas con los estándares más exigentes, las superficies con acabado satinado y pulido crean un dinámico juego de luces y sombras. El tourbillon volante a las 6 horas añade profundidad cinética a la esfera y evoca un sentido de movimiento perpetuo.


UN DISEÑO BICOLOR ESBELTO Y CONTEMPORÁNEO
De presencia ya ineludible en la colección Code 11.59 by Audemars Piguet, la estética bicolor combina una caja de cerámica negra con un diseño de asas, bisel y fondo de oro rosa de 18 quilates. El tono dorado cálido se extiende a los puentes y a las agujas del reloj, recubiertas con un material luminiscente que garantiza una legibilidad óptima en condiciones de escasa luminosidad. Desde los puentes arquitectónicos hasta el tourbillon suspendido, todos los detalles están diseñados para
captar la luz desde múltiples ángulos, lo que potencia la presencia escultural del reloj en la muñeca. El contraste entre superficies satinadas y pulidas, tonos claros y oscuros, así como entre elementos macizos y esqueletados, crea una tensión visual que resulta contemporánea y atemporal a la vez. El reloj tiene una elegante correa de caucho negro con acabado textil e interior de piel de becerro suave para mayor comodidad. Un cierre desplegable de triple hoja de oro rosa completa el diseño. Esta meticulosa combinación de materiales garantiza la durabilidad al tiempo que añade un toque refinado a un reloj que se adapta por igual a un uso formal e informal.
La colección Code 11.59 by Audemars Piguet sigue redefiniendo los límites de la maestría relojera al ofrecer una mezcla única de tradición e innovación. Cada reloj refleja el compromiso de la marca con la excelencia mediante diseños intrincados y movimientos de vanguardia que responden a las exigencias de los amantes de la relojería contemporánea.


