Son Bunyola: el refugio de lujo en Mallorca

El vínculo de Branson con la isla comenzó en 1998, cuando visitó por primera vez la finca. Encantado con su potencial, decidió adquirirla con la visión de erigir allí una joya hotelera. Pero los retos burocráticos, legales y arquitectónicos lo obligaron a pausar su ambición por años.

En 2015 regresó para recomprar la propiedad y retomar el sueño. Tras una profunda rehabilitación que incluyó estudios arqueológicos, permisos históricos y un diseño minucioso, el hotel abrió finalmente en 2023. Branson mismo describe la apertura como «mágica», celebrando el equilibrio entre el patrimonio histórico y un enfoque sostenible con el entorno.

Ubicación emblemática y privacidad total

Son Bunyola se alza en una finca de 810 acres que atraviesa la Serra de Tramuntana, declarada Patrimonio de la Humanidad. El hotel se sitúa en una ladera en el corazón de Mallorca, ofreciendo una experiencia de aislamiento contemplativo, lejos del bullicio costero: solo naturaleza, senderos privados y vistas que se extienden hasta el azul mediterráneo. Ese aislamiento no limita el acceso: desde Palma se llega tras unos 45 minutos de trayecto que ascienden por carreteras sinuosas, un anticipo del placer de la llegada al remanso.

Estancias con alma, lujo artesanal

El hotel dispone de 27 habitaciones y suites, cada una con un carácter único. Destacan las Tower Suites localizadas en antiguas torres medievales remodeladas, capaces de ofrecer vistas panorámicas desde terrazas privadas. El diseño es un elegante diálogo entre lo mediterráneo y lo contemporáneo: piedra, madera, tonos cálidos y detalles artesanales conviven con comodidades modernas.

Para quienes buscan la máxima privacidad, el complejo incluye tres villas independientes de superlujo, con jardines, piscinas privadas y una experiencia “como en casa, pero mejorada”. Las tarifas comienzan desde unos 700 €/noche con desayuno, lo que refleja el posicionamiento de Son Bunyola como hotel de alta gama.

Gastronomía elevada, territorio a la mesa

La restauración de Son Bunyola abraza el concepto “del huerto a la mesa”. El hotel cuenta con su propia huerta, colmenas, almendros y olivos, que nutren la cocina local con productos frescos y auténticos. Sa Terrassa, ubicado en la antigua capilla, brinda desayunos y almuerzos con panorámicas privilegiadas. Por su parte, Sa Tafona (antigua almazara) abre solo para cenas con menús degustación cuidadosamente concebidos, a cargo de la chef Brenda Lisiotti, con propuestas modernas que homenajean los ingredientes mallorquines.

El protagonismo dado al producto local y la experiencia culinaria hace que cada comida sea en sí un acto de lujo sensorial.

Bienestar, deporte y experiencias exclusivas

Más que un hotel, Son Bunyola se perfila como un destino de bienestar integral. Sus instalaciones incluyen:

  • Piscina climatizada de 28 metros
  • Jacuzzi exterior
  • Gimnasio
  • Zonas de meditación y clases de yoga (gratuitas cada mañana)
  • Canchas de tenis y vóley
  • SPA con tratamientos personalizados alta gama (marca francesa Olivier Claire)

Además, el hotel programa talleres y actividades como clases de cocina, catas de vino, perfumería local, arte, senderismo guiado y paseos en barco o yate bajo petición. El traslado no convencional también forma parte del servicio: Son Bunyola ofrece transporte ida y vuelta para cenas fuera del complejo o para explorar pueblos cercanos.

El sello Branson y la marca Virgin Limited Editi

Son Bunyola pertenece a la colección Virgin Limited Edition, conjunto de propiedades ultra exclusivas con identidad propia. Branson ha estado personalmente implicado en cada paso: desde la adquisición, los estudios de restauración hasta la inauguración. En su blog comparte cómo reutilizó puertas centenarias como mesas de café, cómo cada elemento decorativo ha sido elegido con conciencia artística, y cómo se integró el respeto por el patrimonio arquitectónico y la biodiversidad local en el diseño del hotel. El hotel también forma parte del sello de excelencia Preferred Hotels & Resorts.

Un lujo consciente: la armonía entre exclusividad y sostenibilidad

Aunque la palabra “lujo” evoca opulencia, en Son Bunyola adquiere matices más complejos: es lujo responsable, conectado con la tierra, que valora el ecosistema, la historia y la autenticidad.
Branson y su equipo lograron devolver la finca a su esencia original, respetando la arquitectura tradicional y adoptando prácticas sostenibles durante la rehabilitación.

Se priorizó la mano de obra local, el uso de materiales autóctonos y técnicas artesanales, y la integración del paisaje como parte del diseño hotelero.

El resultado es un resort que no impone su presencia al entorno, sino que dialoga con él: uno puede sentirse en un retiro de lujo pero inmerso en la historia y naturaleza mallorquina.

Otras noticias

Lo más visto

09 Magazine
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.