Portugieser Calendario Eterno, un logro que corona la innovación en relojería suiza
El Portugieser Calendario Eterno de IWC Schaffhausen ha sido galardonado con el premio Aiguille d’Or en el Gran Premio de Relojería de Ginebra 2024. Este reconocimiento es uno de los más importantes en el mundo de la relojería, destacando a los relojes de excelencia por su innovación y calidad. El Gran Premio de Relojería de Ginebra (GPHG), fundado en 2001, tiene como objetivo premiar las creaciones más excepcionales del año, promoviendo así la excelencia de la relojería suiza.
Lanzado a principios de 2024, el Portugieser Calendario Eterno no es solo otro modelo de la afamada colección de IWC; se trata del primer calendario perpetuo secular de la marca. Este revolucionario reloj incluye una serie de innovaciones mecánicas que lo distinguen en la industria y lo colocan en un nivel superior en cuanto a precisión y durabilidad.
Innovación técnica: precisión en el tiempo
Una de las características más notables del Portugieser Calendario Eterno es su mecanismo de 400 años. Este sistema de engranaje, diseñado específicamente para IWC, se programa para saltarse tres años bisiestos en un ciclo de cuatro siglos, asegurando así la precisión en el calendario sin necesidad de ajustes constantes. Este tipo de innovación es clave en los calendarios perpetuos, que deben ajustarse con exactitud a los complejos ciclos del calendario gregoriano.
Además, el reloj cuenta con una visualización de fase lunar Double Moon™ de una precisión sin precedentes. Según IWC, esta función solo se desviará un día de la órbita de la luna después de 45,361,055 años, lo que representa un récord mundial en la exactitud de relojes de fase lunar. Este nivel de precisión convierte al Portugieser en una pieza única para los coleccionistas y amantes de la relojería de alta gama.
IWC Schaffhausen: una historia de excelencia
Con sede en Schaffhausen, en el noreste de Suiza, IWC Schaffhausen es uno de los fabricantes de relojes de lujo más respetados y reconocidos en el mundo. Fundada en 1868 por el ingeniero y relojero estadounidense Florentine Ariosto Jones, IWC ha construido una reputación basada en la combinación de innovación, tecnología avanzada y un enfoque especial en la ingeniería de precisión. Desde sus inicios, la marca ha destacado en la creación de relojes profesionales de alta funcionalidad, como cronógrafos y calendarios, diseñados para ser duraderos, ingeniosos y fáciles de usar.
Las colecciones más populares de IWC incluyen la serie Portugieser y los relojes Pilot, que abarcan desde diseños elegantes hasta piezas deportivas de alto rendimiento. Esta diversidad en sus modelos permite a IWC atraer a un público amplio, manteniendo siempre la calidad y precisión que caracterizan a la marca.
Materiales innovadores y compromiso con la sostenibilidad
A lo largo de su historia, IWC ha sido pionera en el uso de materiales avanzados. Fue una de las primeras marcas en incorporar titanio y cerámica en sus cajas de relojes, estableciendo un nuevo estándar en la industria. Hoy en día, IWC continúa innovando con materiales como Ceratanium®, una mezcla de cerámica y titanio, y con aluminuro de titanio, ambos diseñados para garantizar la durabilidad y la resistencia de sus relojes en las condiciones más exigentes.
Pero la innovación de IWC no se limita a los materiales. La marca suiza ha asumido un rol de liderazgo en sostenibilidad dentro de la relojería de lujo, y está comprometida con prácticas que minimicen su impacto en el medio ambiente. La firma aplica principios de transparencia, circularidad y responsabilidad en cada aspecto de su producción, desde la obtención de materiales hasta la distribución y servicio de sus productos.
IWC Schaffhausen fabrica relojes diseñados para durar generaciones, y mejora continuamente cada fase de su cadena de valor para crear un impacto positivo. La marca también colabora con diversas organizaciones que apoyan a niños y jóvenes a nivel mundial, subrayando así su compromiso con la sociedad civil y la responsabilidad social.
El futuro de IWC: un legado de innovación y responsabilidad
Con el Portugieser Calendario Eterno, IWC demuestra una vez más su capacidad para innovar en un campo que exige precisión extrema y visión a largo plazo. Este nuevo galardón, el Aiguille d’Or del Gran Premio de Relojería de Ginebra, no solo celebra una creación excepcional, sino que también refuerza el estatus de IWC como un líder en la relojería de alta gama y un ejemplo en prácticas responsables y sostenibles.
Para los amantes de la relojería y coleccionistas, el Portugieser Calendario Eterno representa mucho más que un reloj: es una obra de ingeniería y arte que captura la esencia de la precisión suiza. Con su enfoque en la innovación, la sostenibilidad y el compromiso social, IWC Schaffhausen se posiciona como una marca de referencia que continúa dejando una huella significativa en el mundo de la alta relojería.


