Entre las calles tranquilas del barrio de Gràcia, en el corazón de Barcelona, se esconde Oníric Restaurant, uno de los proyectos más fascinantes de la alta cocina barcelonesa. Este restaurante, con tres estrellas Michelin, ha logrado conquistar a críticos y amantes de la gastronomía por su concepto íntimo, su menú degustación inspirado en los sueños y su forma de entender la cocina como una experiencia sensorial.
En Oníric todo tiene un significado. Cada plato, cada textura y cada gesto del servicio forman parte de una narrativa que invita a disfrutar sin prisa. El restaurante, liderado por Laura Humanes y Jonatan Izquierdo, combina técnica, sensibilidad y una conexión profunda con el producto local. Es un espacio donde se cocina con cabeza, pero sobre todo con corazón.
El ambiente acompaña esa filosofía. Oníric es un restaurante en Barcelona donde el silencio, la luz tenue y la cercanía del equipo crean una atmósfera envolvente. Aquí no hay ruidos ni distracciones: solo el placer de saborear el presente.
Un menú degustación que despierta los sentidos
El menú degustación de Oníric cambia con las estaciones y refleja la pasión por los productos frescos y sostenibles. Cada plato es una historia breve, una interpretación poética de sabores familiares reinventados. Desde un tartar de corazón de vaca con mayonesa de kimchi y yema curada hasta un calçot confitado con ricota y praliné de avena, todo está pensado para sorprender y emocionar.
Los comensales pueden elegir entre diferentes menús —Herrén, Oníric o Somni—, cada uno con su propio recorrido sensorial. Es cocina creativa sin artificio, elegante sin rigidez, y profundamente conectada con la esencia mediterránea.
Por la noche, el ambiente se transforma. La luz se atenúa, la barra se ilumina y entran en juego los cócteles artesanales diseñados por Dragon Experience Factory. Un sake al pomelo o un Matcha Mule completan una velada que va más allá de la comida: es una experiencia inmersiva.


El alma de Gràcia, el corazón de la alta gastronomía
Ubicado en Carrer de Rabassa 37, Oníric encaja perfectamente en el carácter bohemio de Gràcia. No busca ser un restaurante de moda, sino un refugio gastronómico para quienes valoran la autenticidad y la emoción. Con pocas mesas y un servicio impecable, cada cena se convierte en un momento único.
Si buscas un restaurante en Barcelona donde la creatividad, la técnica y la emoción se sirvan en cada plato, Oníric es una parada obligada. Un lugar donde soñar con los ojos abiertos se convierte, literalmente, en una experiencia gastronómica.
📍 Carrer de Rabassa 37, Gràcia, Barcelona
🌐 oniricrestaurant.com


