En el universo de la alta relojería, hay piezas que trascienden la medición del tiempo para convertirse en símbolos de carácter, precisión y propósito. Una de ellas es el Big Pilot’s Watch Shock Absorber XPL Toto Wolff x Mercedes-AMG PETRONAS Formula One™ Team, una edición limitada de apenas 100 unidades que condensa la esencia de la ingeniería extrema. Esta creación de IWC Schaffhausen ha sido probada no solo en laboratorio, sino también en la muñeca de quien representa la tenacidad y la búsqueda de la perfección en la Fórmula 1: Toto Wolff.
Durante el Gran Premio de Singapur, el director general y jefe del equipo Mercedes-AMG PETRONAS F1 llevó este reloj a la pista —literalmente—, sometiéndolo al vértigo y a la tensión de un fin de semana de competición. La pieza demostró lo que promete su nombre: una resistencia a los golpes capaz de soportar aceleraciones superiores a los 30.000g, gracias a su sistema SPRING-g PROTECT, desarrollado por la división de ingeniería XPL de IWC. Un resorte de vidrio metálico a granel —más elástico que cualquier metal convencional— actúa como un escudo invisible, distribuyendo la fuerza del impacto y protegiendo el corazón del reloj: su movimiento.
Hoy, ese mismo reloj —el que resistió la intensidad de la carrera— saldrá a subasta en Bonhams, del 15 al 25 de octubre, con un propósito que va más allá del coleccionismo. La puja culminará en la Laureus Charity Night de Zúrich, y la recaudación íntegra se destinará a la Fundación Laureus Suiza, en apoyo a programas que utilizan el deporte como herramienta de inclusión y esperanza para niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad.
La historia de este reloj comenzó en Arabia Saudí, en 2021, cuando un prototipo del modelo sobrevivió a un momento ya legendario: el golpe de rabia de Wolff al estrellar sus auriculares contra la mesa en plena carrera. La escena, convertida en viral, demostró —con una elocuencia inesperada— la fiabilidad de la pieza. Aquella anécdota fue el germen de esta edición especial, que hoy encarna tanto la precisión técnica de IWC como el espíritu indomable del liderazgo en las pistas.
El reloj que se subastará irá acompañado de una camiseta polo blanca firmada por Toto Wolff, un gesto íntimo que añade valor simbólico a una pieza ya de por sí excepcional. El precio estimado oscila entre los 80.000 y los 200.000 francos suizos, aunque lo verdaderamente incalculable será el impacto de lo recaudado.



Para Franziska Gsell, directora de marketing de IWC Schaffhausen, este evento representa “uno de los momentos más inspiradores del año, porque une la pasión por la excelencia con la voluntad de generar un cambio real a través del deporte”. No es solo una subasta, sino un encuentro entre la innovación, la filantropía y el espíritu humano.
Desde su fundación, IWC Schaffhausen ha sido socio global de Laureus Sport for Good, respaldando su misión de transformar vidas mediante el deporte. La Laureus Charity Night se ha convertido en el punto de encuentro donde la relojería de alta precisión se alía con la empatía, recordando que el verdadero lujo no reside en lo que se posee, sino en lo que se comparte.
En el escenario de Zúrich, cuando el martillo de Bonhams marque el final de la puja, el Big Pilot’s Shock Absorber XPL habrá cumplido su doble propósito: desafiar los límites de la ingeniería y poner el tiempo al servicio de una causa mayor.


