Esa estética que mezcla eyeliner difuso, el Grunge Glam son tonos profundos y piel luminosa, un retorno nostálgico con pulido contemporáneo. Noème, la firma nicho parisina fundada por Yassin Karim, se sintoniza con esta dualidad sensorial.
El otoño ya no apuesta por lo impecable: abraza lo imperfecto con sofisticación. Pinterest lo describió como ‘grunge-glam’, esa estética que mezcla eyeliner difuso, tonos profundos y piel luminosa, un retorno nostálgico con pulido contemporáneo. Las búsquedas como ‘clean grunge makeup’ crecieron un 652 % y ‘natural grunge makeup’ un 368 %, según el informe estacional de la plataforma.
Los expertos del sector lo confirman: este contraste cuidadosamente descuidado ya desfila por las pasarelas de Schiaparelli y Dior, redefiniendo la imperfección glamorosa
Noème, la firma nicho parisina fundada por Yassin Karim, se sintoniza con esta dualidad sensorial. Su fragancia Vanille de Sambava encarna ese equilibrio otoñal entre grunge y sofisticación. Con un corazón gourmand oriental donde la vainilla helada y el haba tonka emergen sobre un fondo especiado de canela, nuez moscada y chocolate, ofrece una combinación de calidez ‘cruda’ con un acabado refinado.
Es el perfume que huele a suéter de cashmere con etiqueta rebelde: envolvente, audaz y ligeramente imperfecto. Vanille de Sambava se revela timidísimo en el inicio, como un susurro, para luego estallar con presencia sin avisar, como una versión olfativa del eyeliner manchado que sabemos llevar con aplomo.
En paralelo, la tendencia gourmand ‘cozy’ también se dispara: esencias de vainilla, manzana y caramelo proporcionan capas olfativas de confort en este otoño lleno de contrastes.


