En el año en que celebra siglo y medio de excelencia relojera, Audemars Piguet firma una de las creaciones más ambiciosas y simbólicas de su historia reciente. El reloj de bolsillo 150 Heritage no es solo una pieza de Alta Relojería: es una declaración cultural, un compendio de astronomía, mecánica extrema y artesanía ancestral que conecta la historia de la humanidad con su forma de medir el tiempo.
Diseñado específicamente para llevarse en el bolsillo —y no como una adaptación de un reloj de pulsera—, el 150 Heritage inaugura un nuevo territorio conceptual dentro de la relojería contemporánea. Una obra que mira al pasado con respeto, pero que se proyecta hacia el futuro con una audacia técnica sin precedentes.
Alta complicación al servicio de la intuición
En el corazón del 150 Heritage late el Calibre 1150, un nuevo movimiento ultracomplicado desarrollado a partir de la arquitectura esencial del Calibre 1000, presentado en 2023 con el RD#4. Lejos de limitarse a una transposición, los ingenieros de Audemars Piguet han revisado y reconstruido el mecanismo en profundidad para adaptarlo a las exigencias ergonómicas y funcionales de un reloj de bolsillo.
Con 1.099 componentes, el Calibre 1150 integra 40 funciones y 22 complicaciones, entre ellas una grande sonnerie, repetición de minutos, calendario perpetuo semigregoriano, cronógrafo flyback con ratrapante y tourbillon volante. A ello se suman las principales innovaciones de I+D de la Manufactura: la tecnología Supersonnerie (RD#1), la arquitectura ultraplano (RD#2) y el oscilador de mayor amplitud (RD#3).
La supresión de la masa oscilante —al tratarse de un movimiento de cuerda manual— y la reorganización total de los sistemas de activación han permitido una experiencia de uso sorprendentemente intuitiva. Cada pulsador, cada corrector y cada función han sido optimizados mediante modelos 3D y pruebas físicas para garantizar precisión, confort táctil y evitar cualquier activación accidental.
El resultado es una paradoja magistral: una de las piezas más complejas jamás creadas por Audemars Piguet que, sin embargo, se maneja con una naturalidad excepcional.
El Calendario Universal: una visión global del tiempo
Por primera vez en la historia de la marca, Audemars Piguet introduce el Calendario Universal, una calculadora mecánica independiente del movimiento principal y visible a través del fondo del reloj. Inspirado en la relación milenaria entre la humanidad y el cielo, este innovador calendario trasciende la lógica de los calendarios perpetuos tradicionales.
Basado en el calendario gregoriano como referencia, el Calendario Universal integra 8 complicaciones solares, lunares y lunisolares, desplegadas en una visión panorámica de 360° con 18 indicaciones, entre ellas años, meses, semanas, fases lunares, solsticios, equinoccios y nueve festividades culturales de alcance global. Desde la Navidad o el Inti Raymi hasta el Ramadán, el Año Nuevo Chino, la Pascua o Diwali, cada celebración aparece vinculada directamente a un fenómeno astronómico.
Su funcionamiento es tan poético como eficaz: una rueda bidireccional situada en la parte trasera permite actualizar instantáneamente hasta dos siglos de ciclos calendáricos. De 1900 a 2099, una rotación completa corresponde a un ciclo metónico, manteniendo todas las indicaciones perfectamente sincronizadas, independientemente de la reserva de marcha del reloj.
Más que medir el tiempo, el Calendario Universal propone una forma alternativa de experimentarlo, donde ciencia, tradición y cultura convergen en una sola esfera.
Artesanía elevada a patrimonio
El 150 Heritage es también una demostración superlativa de los oficios artísticos que definen la Alta Relojería. Limitado a dos piezas únicas en platino, el reloj presenta una caja íntegramente grabada a mano mediante una técnica reservada a las creaciones más excepcionales. La elección del platino no es casual: su rareza y su peso simbólico refuerzan el carácter conmemorativo de esta obra.
La esfera principal, realizada en oro blanco de 18 quilates, está recubierta de esmalte Grand Feu translúcido azul, aplicado en múltiples cocciones para lograr una profundidad luminosa excepcional. Los numerales romanos grabados a mano se disponen sobre un fondo estrellado que evoca los ritmos celestes, un motivo que se prolonga hasta la esfera del Calendario Universal en el reverso.
Las agujas de oro rosa de 18 quilates, también grabadas a mano, aportan contraste y legibilidad, dialogando cromáticamente con el puente del tourbillon volante y las agujas del cronógrafo. Como colofón, una cadena de platino elaborada artesanalmente rinde homenaje al arte tradicional de las cadenas de reloj, combinando elegancia estética y funcionalidad contemporánea.
Junto a estas dos piezas únicas, Audemars Piguet producirá ocho variantes adicionales en oro blanco de 18 quilates, todas ellas ejecutadas con idénticos estándares de excelencia artesanal.
Un legado de 150 años proyectado al futuro
El 150 Heritage se inscribe en una genealogía excepcional que arranca en 1875 y que incluye hitos como L’Universelle (1899) o La Grosse Pièce (1921), dos de los relojes de bolsillo más complejos de la historia de Audemars Piguet. A lo largo de las décadas, la Manufactura ha redefinido el calendario perpetuo, la arquitectura ultraplano y la ergonomía de las grandes complicaciones, culminando hoy en una visión donde complejidad y usabilidad dejan de ser opuestas.
Como señala Giulio Papi, Director de Concepción de Relojes de la marca, el 150 Heritage es “un homenaje a los astrónomos, matemáticos y relojeros que hicieron visible el tiempo”. Y, en palabras de su CEO, Ilaria Resta, es también un testigo de la energía colectiva que sigue modelando el futuro de Audemars Piguet.
Más que una conmemoración, el Audemars Piguet 150 Heritage es un manifiesto. Una pieza que demuestra que, incluso tras 150 años, la Alta Relojería aún puede reinventarse, emocionar y —sobre todo— conectar el pulso del ser humano con el ritmo eterno del universo.




