Madrid acoge el próximo 17 de mayo una experiencia gastronómica irrepetible en Élkar, el templo gourmet a 160 metros de altura donde el atún de almadraba se convierte en joya gastronómica.
En la cima de la Torre Emperador Castellana, en pleno corazón financiero de Madrid, se alza Élkar, el restaurante más alto de España. Un espacio donde el lujo, la gastronomía de autor y las vistas panorámicas convergen en una atmósfera inigualable. Es ahí, en la planta 33, donde el próximo 17 de mayo tendrá lugar una cena de alto voltaje sensorial: una velada de autor donde el atún rojo salvaje de almadraba será el gran protagonista de un menú exclusivo creado a cuatro manos.
Un cielo privado para paladares exigentes
Bajo el título “A 160 metros, el mar sabe mejor”, esta cita está concebida como un viaje epicúreo que eleva la cocina marina al máximo exponente. Los chefs Luis Callealta (Cooking Almadraba) y los anfitriones de Élkar, Fran Vicente y Pablo Verduguez, unirán talento, técnica y sensibilidad para reinterpretar el atún como nunca antes.
El evento arranca con una recepción al atardecer, cuando la luz dorada acaricia los ventanales de cristal y el skyline de Madrid se convierte en telón de fondo. Una copa de bienvenida y bocados de autor marcan la entrada a una noche que va más allá de lo gastronómico.
Ronqueo en directo: el arte del despiece como espectáculo exclusivo
La apertura de la experiencia viene marcada por un rito ancestral: el ronqueo en directo de un ejemplar de atún rojo recién traído de las almadrabas de Barbate. Esta ceremonia técnica y visual será guiada por un maestro ronqueador de Petaca Chico, firma de referencia mundial en pesca sostenible de alta gama.
Durante el corte, se servirán dos exquisiteces creadas ad hoc para el momento: una morita de atún con yema firmada por Callealta y una crema de mojama con encurtidos ideada por el equipo de Élkar. Bocados que encarnan la elegancia del mar con precisión milimétrica.
Un menú degustación irrepetible: ocho joyas en clave marina
Tras el espectáculo, los comensales se acomodarán en un entorno diseñado para la contemplación y el deleite. El menú, de ocho pases, es una oda al atún rojo salvaje en su máxima expresión, en un recorrido que combina vanguardia técnica y respeto absoluto por el producto.
Entre las propuestas destacan:
– Bao trufado con raspas de atún
– Tartar de lomo con emulsión cítrica
– Sopa yodada de descargamento
– Ventresca con jugo de pimientos anisados
– Parpatana a la sal con sobrehusa gaditana
Los postres coronan la velada con riesgo y sofisticación: un melón macerado en vermut de kombu y un postre de atún y chocolate que desafía los cánones y seduce los sentidos.

Cocina de altura, literal y simbólicamente
“El producto de almadraba merece estar en lo más alto, también en sentido literal”, afirma Fran Vicente, chef ejecutivo de Élkar. “Cocinar aquí es rendir homenaje al mar desde el cielo”. Por su parte, Luis Callealta define la cita como “un tributo al saber hacer de nuestra tierra llevado al universo del fine dining”.
Esta será la primera colaboración a cuatro manos en Élkar, y supone una celebración del encuentro entre tradición costera andaluza y sofisticación capitalina.
Un encuentro para una élite gastronómica
Solo unos pocos afortunados podrán acceder a esta cena altamente limitada, concebida como una experiencia privada, casi confidencial, para auténticos connaisseurs de la alta cocina. Las reservas estarán disponibles próximamente a través de la web oficial de Élkar, con plazas contadas y una atmósfera diseñada para la exclusividad.
Petaca Chico: excelencia marina certificada
La excelencia del producto está garantizada por Petaca Chico, emblema de la pesca artesanal de alta gama. Aliado de las almadrabas tradicionales andaluzas, esta empresa familiar se ha posicionado como sinónimo de trazabilidad, sostenibilidad y calidad sin concesiones.
Élkar: lujo, diseño y alta restauración en las alturas
Perteneciente al Grupo Emperador y gestionado por Aramark, Élkar representa la nueva restauración de lujo en Madrid. Su ubicación privilegiada, su asesoría culinaria de la mano del chef Armand Notó y su incorporación a la Guía Repsol lo convierten en un destino obligatorio para quienes buscan gastronomía de autor con vistas de vértigo.



